miércoles, 15 de mayo de 2013

Día del maestro



Carta a mis alumnos:


Queridos alumnos:

Sé que ayer me porté un poco mal, que no debí haber levantado la voz, que debí escuchar sus argumentos.  Quizá esté un poco estresado, sé que los problemas de la casa se quedan en la casa, pero les aseguro que los he dejado.
Ya sé, lo que pasó es que me desvelé  este fin de semana para entregar los productos del curso de actualización y la planeación de esta semana, ¡ha! y los materiales, se me andaban olvidando, los tengo que hacer divertidos para que ustedes se interesen en aprender.
Quizá sea por el trabajo que nos ha encargado la supervisión escolar, los informes, los proyectos, los programas, “los dichosos programas”. Puede que sean  las carencias que tenemos en la escuela y es que se nos acabaron los gises, las escobas, el papel, la tinta, pero bueno esto ya  no me preocupa; le quito un poquito a mi quincena y listo.
 Será que se acercan los festivales escolares, el aniversario de la escuela, el día de reyes, el día del niño, el día de las madres, y que tendremos que buscar las actividades que nos generen  recurso porque el Ayuntamiento o la Secretaría de Educación no dan para estos festejos, pero esto también ya está solucionado; ya nos cooperamos. Sin embargo no es todo malo, el Presidente y el Sindicato ya nos autorizó un aumento 3.9% esos 90 pesos los voy a ocupar para irme de vacaciones con mi familia a ver si así se me quita este estrés que me está matando.
Ya recuerdo lo que verdaderamente me pone de mal humor, ayer en la formación cuando se desmayó Adilene la niña de quinto, me percaté que no desayuna, que no le traen el almuerzo y que con cinco pesos solo le alcanza para un helado y unos chicles, dice que con eso se le va el hambre. Jesús el niño de segundo no quiere formarse adelante pues al hacer la fila derechita se le ve el dedo gordo del pie, su zapato también tiene hambre. Este mismo día Mauro por enésima vez no fue a la escuela y es que su papá volvió a tomar, no hay dinero para la escuela. Hoy Hernán (mi niño especial) me dio un fuerte abrazo cuando llegó, hoy tampoco lo pudieron llevar sus terapias al pueblo, pues no hubo para el pasaje, con lo tanto que le gusta viajar.
Lo que me da coraje es esta desigualdad que impera en nuestro país, mientras unos aseguran que una reforma cambiara la situación de las escuelas, que habrá mejores oportunidades para todos, otros nos partimos el alma por solucionar los problemas en el campo de batalla. ¿Cómo no levantar la voz?
Perdón mis niños espero que puedan entenderme, no estoy enojado, estoy un poco preocupado, quisiera tener la respuesta a todos los problemas que vivimos en la escuela porque ya me considero parte de esta gran  familia. 
Con todo cariño    

El Profe.




¡Felicidades a todos los maestros!

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